Algunos pensarán que por el hecho de intercambiar sexo por dinero, ya no se trata de un trabajo. Pero en él hay cosas positivas, y otras…insoportables para ellas.  El mundo escort está también repleto de comportamientos nada deseados por las bellas acompañantes.

Desgraciadamente ellas también se quejan, y lo hacen porque las conductas más repetitivas de algunos clientes pueden llegar a ser desesperantes. En primer lugar, las agencias han servido de filtro para que muchos clientes queden con una escort, pero no puedan hablar  antes por teléfono. Sin embargo las llamadas escorts independientes, acompañantes de lujo, si tienen que soportar llamadas de gente que piensan que su móvil es como una línea erótica, que regatean el precio hasta la saciedad, que las insulten ante alguna negativa o que las llamen a las cuatro de la mañana totalmente ebrios. Pero… desgraciadamente el teléfono es el arma de comunicación de toda escort, y apagarlo es como echar el cierre del negocio. Y si una de ellas comete el error de colgarles, pues entonces comienzan la serie de llamadas constantes, los mensajes de textos molestos o en el peor de los casos, un testimonio “inventado” en un foro, y precisamente no contando ni una sola verdad.

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Pero esto es lo que al teléfono se refiere, lo que no quita que durante la cita algunos no se comporten precisamente como caballeros.

Para empezar, hay quien no se fija nada en la ropa que llevan puesta la escort, algo que no sería de mucha importancia si no fuera porque en el empeño de desnudarla estiran de ella, y de la lencería que lucen sin ningún tipo de reparos, dentro de una especie de prisas por verlas desnudas, y acabando rompiendo tan delicadas prendas de las acompañantes de lujo. Es ahí cuando las escorts piensan que han perdido el tiempo preparándose para el encuentro y vistiendo para la ocasión. Esto sólo pasa de vez en cuando, pero cuando no es así, siempre está el patoso que es incapaz de desabrochar el corsé o el sujetador de la escort, y lo peor…se empeñe en conseguirlo.

Sin embargo, hasta aquí y en los prolégomenos del encuentro, todo es soportable, pero las constantes preguntas y alusiones que se repiten uno por uno, si llegan a ser molestas no tanto por el contenido si no por lo repetitivo. La primera y más común: “Toda la vida he querido tener una novia como tu”; y no falla, las escorts saben que no solo se trata del piropo más sino de una especie de “chantaje emocional” para intentar tocarle la fibra sensible, pero a estas alturas… no cuela.

Y si no es al principio, pues intentan hacerse los poetas con ese “Te quiero” que suelen decir casi coincidiendo con el orgasmo. Para ellas suena tan falso, que se convierte en una muletilla y no una frase con sentido.

Otro de los grandes tópicos, son las preguntas personales, entre la que no podría faltar las proposiciones. “Yo conozco mucha gente en el mundo de la moda y cambiarías de trabajo” o “¿No te interesaría trabajar de secretaría para mi?”. Comentarios y cuestiones que sobran, ya que ninguna de ellas quiere que nadie opine sobre la opción que han elegido para ganarse la vida como escort.

También es muy curioso que muchos de ellos olviden como por arte de magia sus buenas manera del comienzo, y se conviertan en unos perfectos desconocidos, insistiendo a la escort rudamente en que “esto no ha pasado”, “no nos hemos visto nunca”, “cuidado que no te vean salir de mi apartamento/ habitación”, o..” yo no te conozco”.

Y ya en lo puramente sexual, las escorts se quejan de la manía de muchos en coger sus pechos como quien aplasta dos globos, además de no hacerlo en el momento propicio, no sólo es molesto, sino doloroso. También una gran mayoría odian tener que ponerse preservativo con lo que intentan convencerlas de que sin él, al menos soló un poquito. Los más osados también intentan practicar cosas que ya quedaron claras que ellas no hacían, pero por intentarlo que no quede.

Pero como colofón, y después de haberse sentido una especie de benefactor al pagar a la chica escort, vienen las constantes preguntas de, ¿Cuándo quieres que te invite a cenar como dos buenos amigos?, ¿Quieres conocer la casa que tengo en la playa…? O… si te parece te invito un día a casa…estos lugares no me gustan.

Su osado desconocimiento del trabajo de las escorts le hacen comportarse de esta manera, y la mayoría sin saber que repiten patrones que las escorts….¡no soportan!

1 comentario en “Las escorts también se quejan”

  1. irina dice:

    Y son unos idiotas… los atendemos con simpatía porque nos pagan, no por otra cosa… si vienen sin dinero se van por la puerta como han entrado…
    Por qué querer cruzar la línea y hacer el ridículo?

    Sobre todo los tipos feos y viejos… piensan que una se va a excitar con ellos?

    Los que más regatean con como no españoles, latinoamericanos, moros y negros pero esos últimos prefiero no atender. Ya por voz te enteras de la clase social que proviene… si son educados puede ser…

    No me gusta que te quieran forzar a cosas que no han pactado…yo hago se las chupo con protección… ya que ellos lamen culos, vaginas, hasta penes de travestis puaj! Y pueden tener enfermedad.

    A muchos no gustar eso, pero me da igual, mi salud primero.

    Yo ser simpática con los que son simpáticos conmigo, tratar de hacerlo sentir cómodo pero un cliente no es un novio…

    Cuando te cogen fuerte los pechos es muy molesto, o estás chupando su polla y te quieren tocar la cara… te pasan la mano como si fueras un perro, no saben acariciar… puta manía de tocar la cara que tienen.

    Luego con ese aliento que tienen muchos te quieren besar… yo beso si quero, si me gusta, si es limpio, si no me gusta no besaré ya que me da asco…

    Follar es diferente…

    Parece que muchos puteros no hacen diferencia entre prostitución y relación de pareja.

    Te hacen lo mismo o Más de lo que hacen con su pareja… me lamento por ellas porque terminarán infectadas de VIH o HEPATITIS… tengo clientes que hacen tríos con travestis y mujer y ellos travestis se corren en sus bocas…muy asqueroso.

    Mucho gay encubierto hay y mucho degeneramiento.

    Igual todavía queda el hombre que quiere follar con una chica guapa y ya está.
    Pero cada vez más descontrol en sus mentes veo.

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