En lo que concierne a América Latina, la prostitución está presente en todos los países y puede asumir dos formas: la de la trata interna, en la que se traslada a las mujeres a diversas partes del mismo país, y la de la trata externa, en la que las mujeres se transfieren de un país a otro. Todo ello con el fin de satisfacer una demanda cada vez más amplia debido al mercado internacional.

Para lograr todo esto, redes mafiosas estadounidenses, europeas y asiáticas actúan en los países latinoamericanos. Los centros más antiguos de tráfico —países proveedores— son Brasil (que entre otras cosas es la meta del turismo sexual de cerca de 80 mil italianos), Surinam, Colombia, República Dominicana y Antillas. Los países destinatarios son España (en donde el 70% de las prostitutas son originarias de América Latina), Holanda, Israel, Corea, Japón y Estados Unidos.

En estos países, los traficantes publican anuncios en los periódicos, proponiendo un trabajo en el extranjero, que presentan como algo muy rentable. Sin embargo, lo que espera a las mujeres que se dejan engañar es una cruel esclavitud. Otras mujeres llegan a los países a los que las destinan los traficantes a través de una “adopción” simulada o un “matrimonio” simulado, que es una de las más espantosas y todavía poco conocidas formas de esclavitud.

Niñas de cuatro años son obligadas a vivir con sus propios “maridos”, a menudo como prisioneras. Estas niñas quedan encinta apenas alcanzan la madurez sexual corriendo con un grave peligro para su vida, pues se sabe que una niña menor de 15 años corre con un embarazo un riesgo cinco veces mayor al de una mujer de 20 años. En algunos sitios de Internet se destaca la capacidad de las mujeres propuestas como esclavas para resistir el dolor y la tortura (para la satisfacción de los clientes sádicos) y su capacidad de hacer cualquier cosa.

http://www.lineaeroticacaliente.net/

¿Que opinas sobre este tema?