Siempre hemos podido leer en algún anuncio de prensa el reclamo de agencias donde ciertas “famosas” de la televisión, la moda, el teatro o del mundo de la farándula, ofrecen sus servicios como escorts. Pero…¿qué hay de verdad en ello?

Lo cierto es que ciertas famosas siempre han combinado su trabajo con el de escorts, aprovechando precisamente su fama, y ser ese oscuro objeto de deseo para muchos hombres que las idealizan tras verlas en la televisión, en el teatro, o en las páginas de las revistas del corazón.

Para muchos es como un “sueño cumplido” aunque desde el principio tenemos que comentar que son mejores profesionales en lo suyo que como amantes.

Es decir, existir, existen, pero para muchos la manera de ponerse en contacto con ellas puede resultar una verdadera odisea.

famosas escortsLas vías son muy tradicionales, pero no por ello fáciles. Las famosas se ponen en contacto con prestigiosas madames de clubs de alto standing quien presuntamente ejercen de intermediarías entre el cliente y la famosa. Se corre el rumor que algunas de estas señoras tienen un book secreto con fotos y tarifas, algo que no tiene mucho sentido ya que los clientes saben perfectamente lo que quieren y sólo desean saber el precio de una noche, ya que por menos, ellas no prestan ningún servicio. Además por sólo ver ese famoso libro, algunas ya cobran una cierta cantidad que se les descontará después del servicio al cliente, o por el contrario sólo hombres muy conocidos y de muy alto nivel tendrán la posibilidad de poder verlo.

Precisamente un programa de televisión investigó sobre este tema utilizando cámaras ocultas, lo que ha marcado un antes y un después entre las relaciones de las chicas y sus clientes. En él se desvelaron nombres y confesiones grabadas con cámara oculta, algo que ha cambiado las normas del juego. Ahora por ambas partes se tiene mucha más cautela, ya que no sólo las famosas escorts pueden verse comprometidas, sino también sus “prestigiosos clientes”.

Lógicamente sus tarifas son muy altas, hablamos de miles de euros por una noche, que puede variar si la famosa escort es una antigua azafata del antiguo programa Telecupón, chica de alguna versión de Gran Hermano, de ciertas “vedettes”, o se eleva si ya se trata de alguna presentadora o cantante de algo más de renombre.

Pero  tanto las tarifas como las famosas escorts, no son eternas, con lo que su validez es muy limitada en el tiempo. Además luego viene el problema de cuadrar agendas, ya que hablamos de personas muy ocupadas; tanto clientes como famosas.

Como decíamos al principio este tipo de relaciones han existido siempre, sólo que ahora, el estar con una famosa de la televisión, es como un fetiche, un capricho, algo que no sólo el dinero puede conseguir, sino también el dar con la persona adecuada, que se fié del cliente y que además tenga casi que pagar parte por adelantado.

¿Que opinas sobre este tema?