Ya hace cuatro años fue pionero en su materia al registrar el léxico que emplean gays y lesbianas. Ahora Félix Rodríguez, catedrático de Filología Inglesa de la Universidad de Alicante, ha publicado el «Diccionario del sexo y el erotismo» (Alianza Editorial), en el que se adentra en un mundo más explorado por la lexicografía aunque no por ello fácil de abarcar.

Con un afán exhaustivo, el lingüista ha hecho un registro de voces tan pormenorizado que su obra consta de más de mil páginas y unas 6.200 voces. El del sexo es un campo semántico que se renueva tan rápidamente que hay que estar atento para recoger las expresiones del argot y sortear los tabúes que entraña la materia.

Félix Rodríguez ha buceado en el magma que representa Internet en busca de acepciones desconocidas y ha salido airoso del empeño.

De la imaginación de los hablantes para crear nuevos términos sexuales da fe este diccionario, aunque también Rodríguez confirma el acta de defunción de algunas palabras, como el de «mujer pública» para referirse a la prostituta.

«El mayor aporte al vocabulario erótico, como ocurre con el argot en general, proviene de los jóvenes. Y ellos son los que tienen más tiempo de ocio y están más inmersos en la cultura digital, convirtiéndose en usuarios habituales, cuando no adictos, a foros y blogs donde expresan de forma más libre y espontánea sus emociones y sus obsesiones relativas al sexo», comenta Félix Rodríguez.

Por ejemplo «’follamigo/a’ y su precursor ‘amigo/a con derecho a roce’ son testimonio de una época reciente en la que se palpan mayores libertades en el campo del sexo». Asimismo, ‘toy boy’ y ‘(mujer) pantera’, ‘puma’ (o en expresión inglesa, ‘cougar’) reflejan la desinhibición creciente sobre todo de la mujer ante el emparejamiento con jóvenes muy por debajo de su edad

Por último, el escritor explica que su diccionario recoge más de 250 voces para «pene», más de 200 para «vagina», y más de 150 para «acto sexual».

¿Que opinas sobre este tema?