www.girlsescortsbcn.net Podríamos describir un perfil de aquellos hombres que recurren a los servicios de las escorts, pero no serviría de mucho ya que el tipo de cliente varia sin cesar. Desde hombres con muy alto poder adquisitivo a jóvenes mileuristas.

En los años ochenta se hizo un estudio para conocer los hábitos más comunes de aquellos hombres que acudían a clubs o se ponían en contacto con escorts. El resultado era de lo más variopinto, pero lo que destacaba fundamentalmente entre todos los hombres, era el hecho de que la inmensa mayoría estaban casados y con cargas familiares; mayores de cuarenta años que buscaba en los servicios de las escorts aquello que no le daba su pareja.

Treinta años más tarde, el estudio ya no define a este tipo de hombre como el cliente estándar.

Desde hace unos años los jóvenes, los más jóvenes van cogiendo las riendas. El primer contacto es a través de despedidas de solteros. Antes la costumbre radicaba sólo en contratar los servicios de una escort como “regalo para el novio”, sin embargo ahora son todos los que desean disfrutar de las chicas, quienes a veces sin nada de sexo, son las encargadas de ponerles sal y pimienta a estas curiosas veladas.

De ahí que el mundo escorts no sea algo oscuro ni secreto, lo que puede ser una excelente opción para tener compañía y sexo a la vez. El hecho de estar con mujeres de bandera, les sube el ego hasta tal punto que olvidan el dinero y entablan una excelente amistad con ellas, a las que por edad, no hay diferencia. Raro es el joven que no repite con la misma escort, le hace regalos, y la trata como a una novia.

Pero la verdadera esencia de las escorts, como mujeres educadas, bellas y perfectas acompañantes de lujo no se ha perdido, son las características que los clientes más maduros demandan de ellas. Su compañía, su saber estar y su elegancia. Para ellos unas horas con una escort es sinónimo de glamour, de contemplar las preciosas maneras de una joven educada y formada para ello. Y si además sus artes amatorias son completas, qué más se pueden pedir.

Clientes escortsEn ambos casos, la compañía, el poder ser escuchados y sentirse queridos es lo que el hombre de manera inconsciente más demanda, y nada como una escort para dárselo.

Con ellas ven cumplidas sus fantasías eróticas. Se sienten machos dominantes, buscan diversión pagando para que ellas sean complacientes y sumisas amantes.

A diferencia de los jóvenes, los más maduros, destinan gran parte de sus ingresos a repetir la experiencia siempre con la misma escort, creándose un gran clima de confianza y respeto pleno. Y en la mayoría de los casos consideran que el estar con una escort no es un acto de infidelidad.

Algunos nos han dado su opinión:

“Pago por compañía porque ya tengo pareja, pero me siento solo”

 

“Prefiero pagar por lo que necesito y listo. Así no hay rollos ni  

   compromisos. Sólo hay buenos momentos y bellas chicas”

 

“Hay cosas que a mi pareja no le gustan y a mí me dan mucho  

   morbo y placer. Tan sólo una escort es capaz de hacerlo. La  

   experiencia es un grado.”

 

“Tengo fantasías que creo que mi pareja nunca va a entender; no  

   quiero que piense que soy un perverso. Pero con una chica escort   

   las cosas son diferentes; me han enseñado que es parte del sexo      

   natural”

 

“Las escorts son las sostienen mi matrimonio… Prefiero pagar y no    

   tener una relación paralela; ¿o acaso recurrir a una prostituta es     

   ser infiel?”

 

“Fue la forma más sencilla y directa de iniciarme en todo el mundo   

   del sexo, no sólo en el coito. Y sigue siendo más divertido que    

   conquistar a una chica para llevártela a la cama”.

 

Después de leer alguno de estos comentarios es normal pensar, ¿Cumplen las escorts una gran función sexual?. La pregunta la deberá contestar cada cual, pero nosotros, creemos que si.

¿Que opinas sobre este tema?