Las Calderas Vapor son dispositivos de ingeniería, construidas para generar diferentes grados de concentraciones de vapor, con varias finalidades, de las más importantes está la obtención de energía y de presión. Su funcionamiento radica en la transformación de los estados de determinados líquidos, generalmente agua… la que es sometida a temperaturas reguladas, logrando su evaporización, presión y calor, siendo empleados en varios procesos.
Las Calderas Vapor tienen una clasificación…
Estos dispositivos se clasifican dependiendo de su configuración, por el tipo de tiro, tipo de combustible que requiere para generar su funcionamiento, las especificaciones de su proceso y funcionamiento. Los tipos de calderas son:
Las Calderas Vapor que y la forma como disponen de los fluidos, como las Caldera Acuo-tubular, que funciona por la circulación de agua a través de un sistema de tubos acompañada por diferentes gases. Generalmente son muy eficientes y son especialmente pequeñas, especiales para trabajos livianos e incluso domésticos. Pueden trabajar a diferentes presiones que van desde 300 PSIG hasta algo más de 2000 PSIG. Estas calderas son de mediano rendimiento.
Otro tipo de Calderas son las Piro-tubulares, son de mayor tamaño, y el agua con la que se trabaja, debe ser de la mejor calidad como requisito indispensable para su buen funcionamiento. Aunque funciona con altas presiones, también existen de baja presión de 0 a 300 PSIG. Preferiblemente son de baja exigencia.
Las Calderas están diseñadas para funcionar con determinados tipos de combustible y este es otro determinante pasa su clasificación. El tipo de combustible puede ser sólido como el material vegetal, bagazo y carbón. La verdad son anti-ecológicas, difíciles de operar y de realizar un efectivo mantenimiento. Realmente la única ventaja es que los combustibles son a muy bajo precio e incluso son gratuitos.
Según su Configuración, las Calderas Vapor también se clasifican en Verticales y Horizontales, aunque la mayor eficiencia se obtiene de las configuradas horizontalmente, a consecuencia de las altas presiones. Las Calderas que utilizan combustibles líquidos deben ser atomizados previamente a la combustión, e incluso algunos deben ser precalentados para permitir fluidez. Las Calderas de combustibles gaseosos son más fáciles de manejar, al igual que su mantenimiento. Por eficiencia, son las mejores en cuanto a su funcionamiento. Un buen mantenimiento, así como un uso vigilado y controlado, asegurarán que este tipo de caldera dure por varios años, manteniendo su alto rendimiento, además de garantizar una seguridad máxima, eficiencia, alto rendimiento y seguridad.








