Combatir la costumbre

La rutina es un gran enemigo del amor. Aunque salgamos con la persona más divertida del mundo, si hacemos siempre lo mismo, desearemos algo nuevo cueste lo que cueste. Los hombres suelen preferir la rutina ya que esta les da seguridad, en cambio las mujeres no. Pero a la hora de disfrutar de las relaciones sexuales es igual en ambos.

Un buen punto de partida para romper con esta rutina es dedicar tiempo a pensar en nuevas actividades y salidas. La principal razón por la cual nos sentimos atraídos hacia otra persona es la oportunidad de realizar cosas distintas con ella.   Buen sexo Encontrar y hacerse tiempo para poder tener relaciones con su pareja es fundamental, asi como también descubrir y entender los gustos de uno y de la persona que tenemos al lado en la cama.

Otra vez la costumbre es el gran adversario.

Hay que animarse a posiciones nuevas, lugares o palabras distintas; sin descartar la oportunidad de sorprender con lencería que incremente el deseo.  No dejar fuera nada que pueda ser causa de sorpresa y a disfrutar de la renovada relación.

Extrañarse para quererse más

Si cómo mantener una erección es un problema puede ser que se esté sintiendo agobiado por su pareja. Es importante respetar el deseo de estar en soledad, de separarse del ambiente usual incluida la persona que tenemos al lado. La idea de estar separados por unos días no tiene por qué ser dramática. Todo lo contrario, esa idea puede ser beneficiosa para encender nuevamente la pasión, la necesidad de estar juntos.

De hecho esta idea de separarse o tomarse un descanso es recomendable cuando se trata de parejas con personalidades fuertes. Mantener cierta distancia acordada previamente deja que cada miembro de la pareja pueda desarrollar su individualidad sin ser dominado por el conjunto.

 

Enamorados nuevamente

Cuando en una pareja se empieza a convivir juntos, hay que tener cuidado de que esta relación no se torne peligrosa. La rutina diaria amenaza, muchas veces, el amor.   Es por esto que no hay que dejar de dedicarle tiempo a la pareja. Volver a los hábitos que enamoraron en un principio. ¿Por qué no abandonar la costumbre de ponerse cómoda en casa? Arreglarse es una manera de tenerlo en cuenta, del mismo modo que una cena íntima es el escenario ideal para el reencuentro. Ambas son formas sencillas de combatir y prevenir la infidelidad.

Engaño si me engañan

La relación se deteriora al punto que uno de los participantes decide incumplir con sus promesas. Se hace evidente la presencia de una persona ajena en la relación y el engaño sale a la luz. Esta acción es aprovechada por la otra persona, y esta ahora sin culpa inicia una cadena de engaños sin fin. Actuar por resentimiento casi siempre lleva a serios errores de los cuales usualmente no hay vuelta atrás. El hecho de ser infiel no es excusa para cometer otra nueva, ni vengarse es la solución para resolver problemas. Actuar así solo lleva a la disolución de la pareja y comienza una espiral de ruina y lamentos.

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